Granados Palacio Boutique Hotel

Bienvenidos a Granados Palacio Boutique Hotel, un autentico palacio cuyo origen se remonta al Siglo XV, siendo propiedad actualmente del marquesado de Lises por el que fue restaurado con gran mimo y cuidado, hace ahora dieciséis años junto al reputado arquitecto puertorriqueño D. Pablo Ojeda O´neill.

Este hotel, con tanto encanto, se pensó para el turista más sibarita, que llega tanto para conocer Écija, como para aquel que quiere disfrutar de la paz que se ha conseguido en este espacio único. 

Hay muchas razones por las que denominar a este lugar como único comenzando por el maravilloso entorno creado a su alrededor, pues se encuentra situado en la calle más noble de la ciudad conformada por un sinfín de majestuosos palacios.

Una vez accedes a la puerta principal, característica de un palacio de dicha época, te introduces en un espacio en el que la armonía y el detalle son elementos inherentes de cada rincón de esta casa palaciega.

La zona principal del palacio fue reconstruida en el siglo XVIII, contando con un patio principal cubierto por un hermoso y original techo de cristal que deja atravesar la luz para iluminar de manera natural toda la estancia, que se encuentra repleta de columnas de mármol separando las distintas zonas que envuelven la sala. 

El salón que sigue a la recepción es un coqueto lugar donde pasar las tardes de invierno leyendo o debatiendo sobre la procedencia de la exquisita cristalería que llena por completo la estantería del salón, así como para aquellas reuniones más importantes, mientras te envuelven las obras de arte de diferentes siglos que decoran la estancia y el aroma de las flores frescas, característico de nuestro hotel.

Salon

Seguidamente encontramos el patio, unos de los lugares más especiales, sin duda alguna, para todo el que nos visita. Al entrar encontramos una piscina de inspiración romana realizada en su totalidad de mármol travertino y presidida por un busto masculino de bronce, del artista sevillano Jaime Ruiz Arévalo por el que se enredan la vegetación característica de la zona y sobre el que caen los impresionantes granados en flor que dan nombre al palacio.

piscina y jardin

En el otro extremo del patio, la zona de mesas realizadas por artesanos árabes, te hacen entender que lo que se avecina es más que un paseo por la historia de la ciudad sin salir del sitio en el que te alojas. 

En el Patio, gracias a la abundante y maravillosa vegetación que te traslada a diferentes épocas y lugares del mundo, se genera un microclima de manera natural, donde el calor o el frio del exterior de la ciudad carece de importancia pues en este lugar siempre encuentras paz y armonía. Sentarte frente a la piscina, escuchar el sonido del agua procedente de sus fuentes tomando un excelente vino y que al soplar el viento te llegue el olor de los jazmínes que adornan las fachadas de la zona exterior, así como el de su característicos naranjos, se encuentran entre los placeres que disfrutan nuestros huéspedes.

Las habitaciones contiguas a la piscina se encuentran en la zona con más solera de la casa, cuyo origen se remonta a mediados del siglo XV. En ellas se puede apreciar el guiño mozárabe y mudejar a las culturas que habitaron en la ciudad  y que se fusionan en esta zona de la vivienda. 

Es por eso que pasear por nuestro hotel es pasear por la historia de la ciudad, aunque sin dejar de disfrutar de las bondades de nuestra época.